La digestión es el fundamento de la buena salud y sin ella es imposible estar sano.
La enfermedad brota a consecuencia de la digestión en condiciones malas.
De esta manera se comprendía en el pasado y en la actualidad aunque se tienen múltiples teorías para determinar el porqué de las enfermedades, prosigue subyaciendo como básico el buen proceso digestible.
De este modo es posible entender que una mala digestión produce metabolitos que provocan la intoxicación del organismo, grasa en mal estado que por su parte produce procesos cardiovasculares, gases que dañan la contestación intestinal y pulmonar, alergias que dañan los bronquios y la piel, ácidos que dañan el riñón, suciedad en la sangre que provoca procesos ováricos y uterinos, procesos reumáticos, etcétera
Y el “etc.” es tan largo como que casi todos los procesos se le podría hallar un origen digestible.
Visto de esta forma el inconveniente, es lógico preguntarse… ¿Qué daña el proceso digestible? Y la contestación desde determinado punto de vista naturista, sobrepasaría con mucho los diez consejos que apuntaremos ahora, mas que vamos a tratar de resumir.
1. El primer consejo debe ver con el sistema inquieto.
Quien come agobiado, inquieto, inquieto, viendo la TV o leyendo el diario, discutiendo con el resto de comensales y en consecuencia, sometido a tensión, que no se espere tener una buena digestion.
dos. La postura, debemos comer sentados mas erguidos.
Comer de pie o tumbado es un fallo.
En el primer caso el organismo interpreta que no tenemos tiempo y se agobia.
Y en el segundo no se ingiere y traga de igual forma, y no se metaboliza el comestible adecuadamente.
tres. El tercero debe ver con el alimento en sí.
No deben tomarse muchos comestibles diferentes en exactamente la misma comida.
Téngase en cuenta que cada comestible requiere una enzima que el organismo debe preparar y si forzamos al cuerpo a fabricar muchas enzimas diferentes, le sobrecargamos de trabajo.
cuatro. Descansar tras el alimento, y en cambio tras la cena caminar.
Con lo que irse al gimnasio con el mordisco en la boca, reparte la energía libre y ni se hace bien la digestion ni el ejercicio.
cinco. El sitio de el alimento, ha de ser al aire libre de ser posible.
seis. La masticación y deglución de los comestibles.
Debemos masticar bien y a conciencia los comestibles puesto que el estómago no tiene dientes.
Un viejo refrán afirma que “debemos masticar los líquidos y tomar los sólidos”. O sea ensalivar los líquidos y los sólidos transformarlos en líquido para su mejor digestion.
siete. El tiempo de comer.
Ha de ser suficiente a fin de que el comestible baje bien masticado y ensalivado al estómago, puesto que de lo contrario es imposible la buena digestion.
ocho. El orden de ingestión de los comestibles.
La fruta debe comerse veinte o treinta minutos ya antes del resto de el alimento (en especial si en exactamente la misma hay proteínas).
nueve. La mezcla de hidratos de carbono y proteína provoca gases y fermentaciones indeseables y si bien el día de hoy está muy recomendada por los estamentos oficiales cuando se come separado (uno en el alimento otro en la cena) a todos les mejora la digestion.
diez. Pan, leche animal, azúcar, harinas y pastas blancas, deben evitarse por diferentes motivos, lo que daría para múltiples artículos, mas de entrada los comestibles blancos son retardadores de la digestion y provocan gases, fermentaciones, putrefacciones, mucosidades y grasas sobresaturadas que provocan diferentes enfermedades.

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